• ¿Qué puedo hacer para empezar a aceptar mi cuerpo?

En un mundo que nos dice sin parar que debemos tener un cuerpo perfecto e inalcanzable somos muchas las personas que hemos sentido insatisfacción corporal, pero llega un punto en el que te cansas de odiarlo, sólo nos hace mal y queremos reconciliarnos con él. ⁠

Te traigo unos pequeños pasos que puedes ir aplicando a tu ritmo que espero que te ayuden:

1.CONSUMIR DIVERSIDAD CORPORAL:

Estamos acostumbrados a ver, en general, cuerpos normativos, delgados y poco diversos en tv, series, pelis, etc. por lo que pensamos que el nuestro no es normal. Se trata de empezar a ver todo tipo de cuerpos y que tu mente entienda que el tuyo es uno más y no algo raro y no valido. Ya hablé de esto en otro post anterior.

Empieza a seguir cuentas de personas de todo tipo, tamaño y formas, racializadas, con diferentes capacidades, edades, con acné, estrías, etc.

2.RESPETA TU CUERPO:

No se trata de amar cada parte, pero sí de respetarlo, aceptarlo y dejar de odiarlo; por ejemplo seguro que hay cosas de tus seres queridos que no te gustan pero igualmente les respetas y aceptas como son ¿no? pues aplicar esto al cuerpo. 

Evita hablar mal de él, es importante dejar atrás todos esos años de autocrítica y desprecio, no tiene que gustarte todo de él para tratarlo con la dignidad que se merece.

3. INTENTA NO REVISAR TU CUERPO CONSTANTEMENTE:

Evita pesarte (recuerda que el peso no es un indicador de salud), medirte, mirarte al espejo buscando “imperfecciones” o cualquier forma de controlar si tu cuerpo está cambiando, incluyendo esa prenda que te queda pequeña y te pruebas de vez en cuando para ver si has adelgazado. 

Los cuerpos no son estáticos, no han de ser de una manera determinada y es natural que cambien a lo largo de la vida, pero nos han hecho creer que hemos de entrar en molde en concreto, nos hemos acostumbrado a revisarlo y compararlo una y otra vez y al hacerlo nos sentimos mal al no alcanzar eso estándar imposible e irreal.

4.USA ROPA DE TU TALLA:

Ropa con la que te sientas cómode y te guste, es importante sentirte a gusto con lo que llevas. Y tienes derecho a llevar lo que quieras, no hay ropa especifica para cuerpos delgados y cuerpos grandes, da igual si es ajustada o ancha, si es corta o larga.

Aunque sé que a veces es difícil encontrar ropa, esto está cambiando poco a poco. Recuerda que no es culpa tuya que no te ofrezcan variedad y tallas. Es la ropa la que debe ajustarse a tu cuerpo y no al revés.

5.PIDE A TU ENTORNO QUE NO HAGA COMENTARIOS SOBRE TU CUERPO:

Pide a tus seres queridos que no te hablen de como se ve tu cuerpo si te hace sentir mal y pon límites si lo ves necesario (lo ideal sería que nadie opine de cuerpos ajenos).

Por ejemplo podrías decir algo como: “Estoy trabajando la relación con mi cuerpo y me ayudaría mucho que no dijeras nada de como se ve a partir de ahora por favor.”

6.HÁBLATE CON AMABILIDAD Y COMPASIÓN

Criticarte sin parar no te ayuda en nada, sólo te trae dolor y frustración. Prueba a hablarte como si lo hicieses con un ser querido y evita el juicio interno.

En vez de “uff me siento gorda y horrible, soy lo peor” prueba algo como “No me siento muy bien en mi cuerpo ahora mismo, pero es normal después de tanto tiempo odiándolo, debo darme tiempo para mejorar mi relación con él.

7.CUIDATE MUCHO LOS DÍAS MALOS Y RECUERDA QUE PASARÁN.

Hay días en los que nos sentimos peor con nuestro cuerpo, es normal y nos pasa a todes.

  • Piensa si hay algo que te hizo sentir así, como leer un post en IG o un comentario de algún familiar.
  • Repítete alguna frase que te conforte “mi cuerpo es valido”
  • Pregúntate ¿Qué necesito hoy?
  • si lo necesitas distráete haciendo cosas que te gusten (peli, quedar con gente, dar un paseo, etc.)

8.MIMA Y AGRADECE TU CUERPO

Por ejemplo dándote un masaje después de la ducha mientras lo hidratas; aprovecha para ver la belleza que hay en él, intenta mirarlo con otros ojos, de curiosidad y no de juicio.

También puedes hacer una lista de cosas que te permite hacer tu cuerpo y agradecérselas, como por ejemplo:

“mi piel con la que puedo sentir las caricias y abrazos”

“mis manos que me permiten dibujar y sentirme feliz mientras lo hago”

“la capacidad de sentir paz cuando paseo por la naturaleza”

Por último recuerda que todos los cuerpos son válidos, que no es culpa tuya odiarlo, fue la sociedad quien te enseñó a hacerlo, que aunque ahora lo veas imposible puedes llegar a respetarlo y ver lo bueno que hay en él.⁠

Piensa que no estás sole, que son muchas las personas que por desgracia se sienten así, no eres un bicho raro.⁠

Si lo necesitas y puedes permitírtelo pide ayuda, ya sea profesional o formando comunidad con gente que entienda como te sientes, en la que puedas apoyarte y viceversa.⁠

Te abrazo⁠

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